10 ene 2017

Filosofamos hoy con Nietzsche. "Por lo que más se nos castiga es por nuestras virtudes", escribió el filósofo alemán en su libro "Más allá del bien y del mal". ¿Le damos la razón?
Hoy, noche de ilusión para muchos en España, filosofamos con el escritor español Pío Baroja (1872-1956). "Somos grandes constructores de ilusiones..., hasta que hacemos lo posible para derruirlas." ¿Sí? ¿Le damos la razón?
La humanidad está en su mejor momento. Eso al menos dice el filósofo francés Michel Serres en su nuevo libro, "Darwin, Bonaparte et le Samaritain", publicado en Francia. El pensador se muestra contrario a Hobbes y su teoría de que el hombre es un lobo para que formuló allá por el siglo XVII en su obra "El Leviatán". 
“No deseo que las mujeres tengan el poder sobre los hombres, sino sobre sí mismas". Considerada la antesala de la filosofía feminista, Mary Wollstonecraft causó un enorme revuelo en su época (siglo XVIII, Inglaterra). Su vida y su obra son ejemplo de la búsqueda de la independencia, que trató de contagiar a las mujeres de su tiempo, pero también a las generaciones que estaban por venir. “Sería una tarea sin fin rastrear la variedad de mezquindades en las que las mujeres se sumergen por la opinión predominante de que fueron creadas para sentir y no para razonar, y que todo el poder que obtienen deben alcanzarlo mediante sus encantos y debilidades”, dijo.
Este es el arranque de "Memorias de un revolucionario" (editorial Veintisiete letras), del "incómodo" revolucionario Victor Serge: "Aun desde antes de salir de la infancia, me parece que tuve, muy claro, este doble sentimiento que habría de dominarme durante toda la primera parte de mi vida: el de vivir en un mundo sin evasión posible donde el único remedio era luchar por una evasión imposible". ¿Qué os parece? Hagamos memoria... ¿Teníais algún ideal, sentimiento o convencimiento firme y propio desde pequeños? ¿Os ha dado el tiempo la razón u os lo ha quitado
BAUMAN: LA MUERTE LÍQUIDA
Ha muerto el sociólogo polaco Zygmunt Bauman que tanto nos dio que pensar con su expresivo hallazgo, el de la "modernidad líquida", con el que designaba algo así como el continuo sinvivir que debía afrontar el individuo a la búsqueda de su propia autorrealización e identidad en un entorno y una sociedad múltiple, flexible, maleable, escurridiza... Ha muerto, pero no del todo: sus conceptos, sus ideas siguen fluyendo para que lectores como los nuestros nos den sus opiniones sobre la era de lo líquido que Bauman inventó o designó. 

22 nov 2016

Bertrand Russell: "Hasta cierto punto, el odio que suscitaron los sofistas no solamente en la gente en general sino en Platón y los filósofos posteriores se debía a su mérito intelectual. La búsqueda de la verdad, cuando es auténtica, debe ignorar las consideraciones morales. No podemos saber de antemano si la verdad resultará lo que se cree edificante en una determinada sociedad. Los sofistas estaban preparados para seguir un argumento a donde quiera les pudiese llevar, frecuentemente al escepticismo. Uno de ellos, Gorgias, sostuvo que nada existía, que si algo existiese es incognoscible. Y aun garantizando que existe y que pudiera ser conocido por alguien, nunca podría comunicarlo a los demás. No sabemos cuáles fueron sus argumentos, pero bien puedo imaginarme que tenían una fuerza lógica que obligaba a sus adversarios a refugiarse en lo edificante. Platón se ocupa siempre en defender las ideas que harán al pueblo lo que él llama virtuoso; casi nunca es honrado intelectualmente, porque se permite juzgar doctrinas por sus consecuencias sociales. Hasta en eso no es honrado; pretende llevar el argumento y juzgar por normas puramente teóricas, cuando en realidad está torciendo la discusión, llevándola a un fin virtuoso" («Historia de la filosofía»; Madrid: RBA, 2009 [1945], páginas 121-122).
Bertrand Russell: "Hasta cierto punto, el odio que suscitaron los sofistas no solamente en la gente en general sino en Platón y los filósofos posteriores se debía a su mérito intelectual. La búsqueda de la verdad, cuando es auténtica, debe ignorar las consideraciones morales. No podemos saber de antemano si la verdad resultará lo que se cree edificante en una determinada sociedad. Los sofistas estaban preparados para seguir un argumento a donde quiera les pudiese llevar, frecuentemente al escepticismo. Uno de ellos, Gorgias, sostuvo que nada existía, que si algo existiese es incognoscible. Y aun garantizando que existe y que pudiera ser conocido por alguien, nunca podría comunicarlo a los demás. No sabemos cuáles fueron sus argumentos, pero bien puedo imaginarme que tenían una fuerza lógica que obligaba a sus adversarios a refugiarse en lo edificante. Platón se ocupa siempre en defender las ideas que harán al pueblo lo que él llama virtuoso; casi nunca es honrado intelectualmente, porque se permite juzgar doctrinas por sus consecuencias sociales. Hasta en eso no es honrado; pretende llevar el argumento y juzgar por normas puramente teóricas, cuando en realidad está torciendo la discusión, llevándola a un fin virtuoso" («Historia de la filosofía»; Madrid: RBA, 2009 [1945], páginas 121-122).
Amartya Sen: "La filosofía puede producir y produce una obra extraordinariamente interesante e importante sobre una variedad de temas que no tienen nada que ver con las privaciones, iniquidades y servidumbres de las vidas humanas. Así es porque así debe ser, y hay mucho que celebrar en la expansión y consolidación del horizonte de nuestro entendimiento en todos los campos de la curiosidad humana. Sin embargo, la filosofía también puede jugar un papel en aportar más disciplina y mayor alcance a las reflexiones sobre los valores y las prioridades tanto como sobre las frustraciones, o presiones y humillaciones que los seres humanos sufren a lo largo y ancho del planeta" («La idea de la justicia»; Buenos Aires: Taurus, 2014 [2009], página 446).
Amartya Sen: "La filosofía puede producir y produce una obra extraordinariamente interesante e importante sobre una variedad de temas que no tienen nada que ver con las privaciones, iniquidades y servidumbres de las vidas humanas. Así es porque así debe ser, y hay mucho que celebrar en la expansión y consolidación del horizonte de nuestro entendimiento en todos los campos de la curiosidad humana. Sin embargo, la filosofía también puede jugar un papel en aportar más disciplina y mayor alcance a las reflexiones sobre los valores y las prioridades tanto como sobre las frustraciones, o presiones y humillaciones que los seres humanos sufren a lo largo y ancho del planeta" («La idea de la justicia»; Buenos Aires: Taurus, 2014 [2009], página 446).
Raymond Aron: "El error que a mi entender cometen demasiados observadores es el de confundir las contradicciones internas, lo precario de un régimen, con la fatalidad de una evolución en un sentido determinado. Los filósofos griegos se mostraban más juiciosos al percibir en cualquier forma de régimen los gérmenes de la corrupción. Un régimen constitucional-pluralista constituye también un compromiso inestable, puesto que exige el respeto de reglas que gobierno y oposición tienen a menudo interés por violar. Esto no es obstáculo para que tales regímenes duren; pero mientras que la Historia continúe, es decir, mientras continúen los cambios sociales y los conflictos de intereses, no estarán nunca, en ninguna parte, 'definitivamente' estabilizados. Dependerán, en última instancia, del respeto que inspiren las reglas y de la voluntad que anime a los electores y a los elegidos a garantizar su salvaguardia" («Ensayo sobre las libertades»; México D.F.: Patria, 1991 [1965], página 96).
Cornelius Castoriadis: "Otro punto que brilla por su ausencia en el 'pensamiento político' contemporáneo: la pesada y masiva realidad de la nación. ¿De qué manera la universalidad de los principios a los cuales se remiten para 'fundar' la 'democracia' puede conciliarse, por otro lado, con la multiplicidad de las 'soberanías nacionales' (cuya gran mayoría, dicho sea de paso, funciona sobre la violación constante de estos principios)? ¿En qué consiste filosóficamente la 'soberanía nacional'? Macizo amontonamiento de hechos en bruto, frente a los cuales la filosofía baja los brazos o lleva a cabo compromisos vergonzosos con la 'realidad'. Parecería que, contrariamente a un autor muy conocido de fines del siglo XVIII, nuestros filósofos nunca se encontraron con franceses, ingleses, polacos, turcos, griegos, etcétera: siempre tuvieron un trato con hombres" («Figuras de lo pensable. Las encrucijadas del laberinto VI»; Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica de Argentina, 2006 [1991], página 162)
Juan José Sebreli: "Parecería ser que un humanismo racional basado en los derechos humanos no encuentra otro fundamento que el concepto de humanidad como intersubjetividad. La subjetividad es la conciencia que se tiene de todas las cosas desde la propia perspectiva. Si las percepciones fueran sólo válidas para uno mismo, se caería en el solipsismo. La conciencia de sí no es posible sin la conciencia de los otros, el individuo sólo lo es junto a otros individuos. La intersubjetividad permite comunicar y compartir las experiencias propias con los otros; de este modo se constituye la sociabilidad sin recurrir a entes colectivos por encima de los sujetos inividuales" («El malestar de la política»; Buenos Aires: Sudamericana, 2012, página 308).
Juan José Sebreli: "Parecería ser que un humanismo racional basado en los derechos humanos no encuentra otro fundamento que el concepto de humanidad como intersubjetividad. La subjetividad es la conciencia que se tiene de todas las cosas desde la propia perspectiva. Si las percepciones fueran sólo válidas para uno mismo, se caería en el solipsismo. La conciencia de sí no es posible sin la conciencia de los otros, el individuo sólo lo es junto a otros individuos. La intersubjetividad permite comunicar y compartir las experiencias propias con los otros; de este modo se constituye la sociabilidad sin recurrir a entes colectivos por encima de los sujetos inividuales" («El malestar de la política»; Buenos Aires: Sudamericana, 2012, página 308).
Juan José Sebreli: "Parecería ser que un humanismo racional basado en los derechos humanos no encuentra otro fundamento que el concepto de humanidad como intersubjetividad. La subjetividad es la conciencia que se tiene de todas las cosas desde la propia perspectiva. Si las percepciones fueran sólo válidas para uno mismo, se caería en el solipsismo. La conciencia de sí no es posible sin la conciencia de los otros, el individuo sólo lo es junto a otros individuos. La intersubjetividad permite comunicar y compartir las experiencias propias con los otros; de este modo se constituye la sociabilidad sin recurrir a entes colectivos por encima de los sujetos inividuales" («El malestar de la política»; Buenos Aires: Sudamericana, 2012, página 308).
Amartya Sen: "Al observar la naturaleza de las vidas humanas, tenemos razón al interesarnos no sólo por las diversas cosas que logramos hacer, sino también por las libertades que realmente tenemos para escoger entre diferentes clases de vidas. La libertad de escoger nuestras vidas puede hacer una contribución significativa a nuestro bienestar, pero al ir más allá de la perspectiva del bienestar la libertad misma puede verse como igualmente importante. Ser capaz de razonar y escoger es un aspecto significativo de la vida humana. En efecto, no estamos obligados a procurar sólo nuestro propio bienestar, y tenemos que decidir qué vale la pena buscar [...]. No hay que ser Gandhi, Martin Luther King, Nelson Mandela o Desmond Tutu para reconocer que tenemos fines o prioridades que difieren de la búsqueda solitaria de nuestro propio bienestar. Las libertades y capacidades que disfrutamos también pueden ser valiosas para nosotros, y de nosotros depende cómo usar la libertad que tenemos" («La idea de la justicia»; Buenos Aires: Taurus, 2014 [2009], página 50).